Empecé en 2021 desarrollando en remoto para una empresa en Bogotá, donde construí desde cero —y mantuve casi tres años— la plataforma con la que gestionaban alumnos, instructores, vehículos y pagos. Aprendí ahí algo que ningún curso enseña: cómo se comporta un sistema cuando lleva años operando y la gente depende de él para trabajar.
Hoy soy Tech Lead y trabajo principalmente con React.js y .NET sobre SQL Server. Mi trabajo ya no es solo escribir código: defino la arquitectura y los estándares, estimo junto a las áreas de negocio, reviso el código del equipo y acompaño los despliegues a producción.
Me especialicé en un terreno que a mucha gente le da pereza: la integración entre sistemas que no fueron diseñados para hablarse. He conectado SAP Business One con portales de proveedores y de clientes, construido integradores de recaudación certificados con Banco Pichincha y Banco Guayaquil, y validado facturación electrónica contra el SRI de Ecuador y la SUNAT de Perú. Esas entidades son la contraparte técnica de cada integración, no clientes míos: el cliente siempre es la empresa que opera a través de ellas.
Ahí es donde vive el trabajo aburrido que consume las horas de un equipo: copiar pedidos entre plataformas, cuadrar inventarios a mano, transcribir documentos. Cuando el formato es impredecible, los modelos de lenguaje y los servicios de inteligencia documental resuelven bien esa parte — construí una API que extrae los datos de Bills of Lading y bookings en PDF o imagen y los devuelve estructurados. Siempre con validación de por medio: donde el error sale caro, queda un paso de aprobación humana.
Trabajo desde Guayaquil de forma remota con equipos de LATAM y España, y presencial cuando el proyecto lo pide.